Esta puesta en escena nos invita a entrar en una siembra viva donde cada hierba se vuelve cuerpa y cada cuerpa revela una historia. 

Sus raíces profundas guardan experiencias que florecen desde la tierra de siete arquetipos femeninos, donde la memoria se entrelaza con la transformación. Es un ritual poético y poderoso que convierte la vulnerabilidad en territorio fértil, y el movimiento en acto de renacimiento.

Publicar un comentario